Institucional

El proyecto avanza con una nueva unidad en Ponta do Ubá

La escuela municipal de Ponta do Ubá, ubicada en la comunidad insular de Paranaguá (PR), inauguró el pasado miércoles (8) su sistema descentralizado de tratamiento de aguas residuales. Este sistema es implementado por el proyecto Comunidades Sostenibles, en el marco de la alianza entre la Terminal de Contenedores de Paranaguá (TCP), la Municipalidad de Paranaguá y la Universidad Federal de Paraná (UFPR). Esta entrega marca la segunda etapa del proyecto, que comenzó en 2025 con la implementación del sistema en la escuela de la comunidad de Eufrasina. Además, las escuelas de Piaçaguera, Europinha y São Miguel también recibirán el sistema antes de que finalice el año.

Actualmente, la escuela de Ponta do Ubá atiende a 11 estudiantes de hasta 10 años y, al igual que las demás comunidades beneficiarias, no tiene acceso a la red básica de saneamiento convencional. La entrega estuvo acompañada de un programa de educación ambiental que reunió a residentes, personal escolar y representantes del proyecto, con talleres sobre la producción de jabón a partir de aceite usado, ecoenzimas, una exhibición de tecnologías y una presentación del sistema instalado.

Según el superintendente ambiental de TCP, Kayo Zaiats, la iniciativa combina infraestructura y educación ambiental.

“Proporcionar la solución es solo una parte del proyecto. También necesitamos asegurarnos de que la comunidad comprenda cómo funciona el sistema y por qué es importante. Cuando esto sucede, el impacto deja de ser solo ambiental y se convierte también en social, con una mayor conciencia sobre el uso y la conservación de los recursos hídricos”, afirma Kayo Zaiats.

La iniciativa forma parte del Acuerdo de Compromiso firmado entre TCP y la Municipalidad de Paranaguá en 2016, en el proceso de regularización de la licencia ambiental de la Terminal, y cuenta con una inversión total de R$ 330.000.

Sistema que combina tecnología y soluciones basadas en la naturaleza

Para que el proyecto fuera viable en zonas de difícil acceso, el equipo de Comunidades Sostenibles buscó una tecnología que respetara las particularidades geográficas de Paranaguá. En Ponta do Ubá, el sistema instalado se diseñó para dar servicio al equivalente de 32 personas en condiciones típicas de uso escolar, capaz de tratar el volumen de aguas residuales generado por hasta 27 descargas de inodoro en días nublados y 70 en días soleados, con un pozo de infiltración de seguridad previsto para situaciones de máxima demanda o condiciones climáticas adversas.

La singularidad de cada unidad es lo que garantiza la eficiencia del proyecto, ya que el sistema debe respetar el terreno y la sensibilidad ambiental de cada isla. Por lo tanto, se optó por la tecnología descentralizada como la solución ideal para la realidad geográfica local. En Ponta do Ubá, por ejemplo, se adoptó una solución basada en la separación de aguas grises y negras, que combina el tratamiento biológico y la evapotranspiración, lo que permite una alta eficiencia con un bajo impacto ambiental.

“En la práctica, las aguas residuales oscuras pasan por un sistema biológico anaeróbico, seguido de un tanque de evapotranspiración (TEvap). Las aguas grises se tratan mediante una trampa de grasa y un círculo de plataneros: una solución basada en la naturaleza que utiliza procesos biológicos naturales y tiene un bajo consumo energético. Este conjunto de procesos garantiza que el ciclo se complete dentro de la propia escuela, transformando lo que sería un impacto en un recurso para la naturaleza”, explica el profesor Fernando Armani, de la UFPR, responsable de la ejecución del proyecto.

Con esta dinámica, los beneficios van más allá del saneamiento: el proyecto reduce la carga contaminante, protege los cuerpos de agua locales y preserva los ecosistemas costeros. La vegetación incorporada al sistema también contribuye al ciclo de nutrientes y mejora las condiciones paisajísticas de las unidades escolares.

“Más que entregar un proyecto de ingeniería, estamos dejando un legado de una solución autosostenible que respeta el ecosistema marino de Paranaguá. El objetivo de TCP es que estas escuelas se conviertan en modelos de gestión ambiental para sus comunidades, demostrando que la innovación y la responsabilidad social van de la mano para garantizar la preservación de nuestro litoral”, concluye Zaiats.

Isabelle Sestari