La terminal compensó más de 100 000 MWh en 2025 y amplía su estrategia energética con una gestión certificada, la electrificación de equipos y el uso de energía renovable
TCP, la empresa que administra el Terminal de Contenedores de Paranaguá, obtuvo por quinto año consecutivo la certificación I-REC (Certificado Internacional de Energía Renovable, por sus siglas en inglés), que acredita que el consumo de energía eléctrica proviene en un 100 % de fuentes renovables. El certificado más reciente confirma la compensación de 114 425 MWh de energía eléctrica consumida a lo largo de 2025, un volumen superior al registrado el año anterior, cuando la Terminal compensó 112 518 MWh.
Este logro se produce en el marco de la ampliación de la estrategia de descarbonización de las operaciones de TCP, que en los últimos años ha venido adoptando medidas estructurales para reducir las emisiones y aumentar la eficiencia energética de la Terminal. Entre ellas se encuentran la electrificación de equipos, la adopción de vehículos eléctricos para el transporte interno y la implementación de sistemas de gestión reconocidos internacionalmente.
A partir de un diagnóstico inicial, seguido de la adopción de ajustes técnicos y la elaboración de un nuevo plan maestro del Sistema de Gestión de Energía, TCP se convirtió en la primera terminal portuaria de Brasil en obtener la certificación ISO 50001. La norma internacional reconoce los sistemas de gestión orientados a la mejora continua del desempeño energético, la reducción de desperdicios y el control de las emisiones asociadas al consumo de energía.
«En los últimos años, hemos ampliado significativamente nuestra capacidad, especialmente con la expansión del patio para el almacenamiento de contenedores refrigerados (reefer), y sabíamos que esto traería un aumento relevante en el consumo de energía. Por eso, diseñamos una estrategia para garantizar que este crecimiento se llevara a cabo de manera sostenible, con una gestión eficiente y energía 100 % renovable», explica Kayo Zaiats, superintendente de medio ambiente de TCP.
Además de la gestión energética certificada, la Terminal ha ido ampliando gradualmente la electrificación de su flota de equipos. Actualmente, tres grúas RTG utilizadas en la manipulación de carga en la vía férrea, que da acceso a la zona primaria, ya operan con motores eléctricos tras la ejecución de un proyecto piloto.
Esta transición permite sustituir los motores diésel por grupos generadores eléctricos, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero y el tiempo de mantenimiento, además de elevar la eficiencia operativa de los equipos. Se estima que, con la electrificación, cada grúa RTG dejará de emitir 257 mil toneladas de dióxido de carbono al año.
Consolidando esta estrategia, TCP abrió, en enero de 2026, una licitación pública para la conversión de las otras 37 grúas RTG, iniciativa que forma parte del plan de descarbonización de las operaciones.
A lo largo de 2025, también se implementaron otras medidas para reducir la huella de carbono de la Terminal. TCP incorporó un segundo autobús 100 % eléctrico para el transporte interno de los empleados y comenzó a utilizar montacargas eléctricos de pequeño tamaño en áreas como el almacén de importación y el depósito, sustituyendo a los equipos de combustión.
Con la combinación de la certificación I-REC, la gestión energética y las inversiones continuas en electrificación y eficiencia operativa, TCP avanza en su agenda de descarbonización y refuerza su compromiso de expandir sus operaciones.



