La Terminal de Contenedores de Paranaguá (TCP), gerenciada por China Merchants Port, iniciará un plan de inversiones de cerca de R$ 370 millones, que se implementará hacia finales de 2023. El objetivo es aumentar la capacidad tanto de almacenamiento, como de manipulación de la carga.

Parte de los fondos se destinará a la compra de 11 grúas RTG, utilizadas para el transporte de contenedores. La inversión ya formaba parte de las obligaciones propias de la concesión, pero la decisión de realizar la adquisición en este momento se debió a la posibilidad de exención fiscal abierta con la prórroga del Reporto, que suspendería el cobro de impuestos federales sobre las importaciones de equipos portuarios. La ley BR do Mar prorrogó el programa hasta finales de 2023.

El objetivo de la firma es ampliar su capacidad de manipulación de cargas en un 15%.

El plan de inversión también prevé una ampliación del 43% de la superficie destinada a contenedores refrigerados, que alcanzará las 5.178 tomas. Una de las principales cargas de TCP está representada por las carnes congeladas: en 2021, la terminal acaparó el 35,4% de las exportaciones de pollo congelado del país.

La superficie del patio también se ampliará en 20.000 m2, lo cual será posible gracias a la optimización de las estructuras de la terminal, que actualmente ocupan 480.000 m2.

La necesidad de expansión surgió, en parte, del caos logístico generado por la pandemia. A finales de 2019, justo antes de la crisis sanitaria, TCP concluyó inversiones que ampliaron su superficie en 150.000 m2. Hasta entonces, la previsión suponía que sería suficiente para satisfacer la demanda de las próximas décadas, dice Thomas Lima, director comercial e institucional de la empresa. «La pandemia nos quitó gran capacidad rápidamente. Todos los parámetros planificados cambiaron», dice.

Durante la crisis del covid-19, la cadena logística global sufrió una total interrupción, entre cierres de puertos, interrupciones en las líneas de producción y retrasos en el embarque de cargas. Los efectos contemplados desde 2020 incluyen la congestión de las terminales portuarias, la escasez de contenedores en el mercado y los almacenes abarrotados.

Además de la presión generada por la pandemia, el movimiento de contenedores ha aumentado. En TCP, durante 2021, el volumen de contenedores llenos alcanzó un crecimiento anual del 5,9%. La tendencia continuó hasta alzancar un máximo del 2,3% en el primer trimestre de este año.

Para el análisis del ejecutivo, las perspectivas son positivas. «El puerto de Paranaguá se encuentra centrado en la agroindustria, que es un sector que crece, a pesar del PBI del país. El mundo consume más carne, y esto tiende a impulsar la manipulación de contenedores».

Sin embargo, Lima reconoce que la pandemia sigue generando impactos en la operación. Los recientes cierres en China han reducido el número de contenedores reefer vacíos que ingresan al país, lo que podría generar un cuello de botella para las exportaciones de carne, que necesitan de estos equipos. «Los exportadores tienen sus almacenes colapsados, porque el sacrificio aun no ha parado», dice.

El ejecutivo considera que es muy complejo realizar previsiones respecto a cuando se normalizará la situación. Sin embargo, para él existe la expectativa de que a finales de este año el flujo entre Asia y Brasil pueda normalizarse, si los bloqueos portuarios en China cesaran.

Fuente: https://valor.globo.com/empresas/noticia/2022/06/17/tcp-planeja-investir-r-370-milhoes-ate-2023.ghtml

Thaisa Tanaka